La boda de María y Jose

Puede que la historia de amor de Maria y Jose suene a cliché, y que se resuma en lo que parecía un simple café en la máquina de vending, que lo cambió todo. ¡Un flechazo a primera vista instantáneo!

Después de unos pocos meses saliendo juntos, sabían que estaban hechos el uno para el otro.

Una escapada a París, la ciudad favorita de María, fue la excusa perfecta y momento idóneo para que Jose se lanzara a pedirle matrimonio en Notre Damme de la forma más espontánea posible. 

Fueron muy afortunados y tuvieron mucha suerte ya que se casaron en la Iglesia de Santa Bárbara, donde soñaban hacerlo desde que se conocieron. ¡La demanda de ésta es impresionante!

María quería ser “ella” en todo momento y evitar el tradicional vestido de novia. De encaje geométrico, estilo bohemio, crepe con cola y una espalda infinita… Requisitos que el equipo de Valenzuela Atelier supo entender al dedillo para confeccionar el vestido de sus sueños.

María, una apasionada del modernismo y art decó, llevó unos zapatos de corte vintage rosa palo de Jesús Mendizábal inspirados en estos movimientos artísticos.

Mercedes de Meg Art y Marieta Hairstyle fueron el tándem perfecto que se encargó de dejarla guapísima.

Para rematar el moño bajo, llevó como tocado una bonita corona de flores de Cucullia, y como joyas, unos pendientes de su madre, una pulsera de la abuela materna de Jose, y su anillo de pedida.

Buscaba un ramo salvaje y desordenado, y para ello no dudo en confiar en el arte floral de Elena Suárez. Con tonos azules, manzanillas amarillas de Menorca, en honor a la isla, y nardos, la flor favorita de la novia y su padre.

Por su parte, Jose también estaba guapísimo y muy elegante con un chaqué azul marino de Chaqué Madrid.

Borja, coleccionista de coches antiguos y uno de los mejores amigos de José, ejerció de chófer y se ofreció a acompañar a María en los minutos de más nerviosismo de su vida.

Los Beatles son el grupo favorito de Jose, y al salir de la iglesia les esperaba un grupo de trompetistas tocando “All you need is love” . ¡Una sorpresa inolvidable para los novios!

Una vez ya casados, se subieron al bonito Jaguar vintage y pusieron rumbo a una finca escondida entre un bosque de pinos, donde celebraron su boda.

Para el menú y organización de la boda contaron con nosotros, Cardamomo Catering. Fue un placer realizar un trabajo tan increíble junto a Botánica24, Ana Encabo y la madre de la novia. ¡Formamos un equipo perfecto!

La novia al ser venezolana quería que el día de su boda estuviese lleno de luz, flores y color que transmitiesen felicidad por todos lados. Botánica24 se encargó de decorar el patio de la finca y las mesas con helechos, Esterlisias, una flor típica de Venezuela, y nardos, la flor preferida de María.

Querían que el momento de entrar al salón fuera divertido. Por lo que eligieron “Una vaina loca” por ser venezolana y por el buen rollo que esta canción les transmite.

Una vez finalizada la comida, María le dedicó unas bonitas palabras a su marido y abrieron el baile con “Dress up in you” de Belle y Sebastian, una canción muy emocionante para ellos.

El resto de la fiesta fue pura diversión al ritmo de Hey Mickey!

¿Una anécdota divertida? Ver a la novia se puso a bailar tambores venezolanos con sus amigos.

Dicen que si no hay resaca ni dolor de pies es que no te lo has pasado lo suficientemente bien, y la boda de María y José fue una claro ejemplo de diversión a tope.

Para empezar su vida de casados, se fueron de viaje de novios a Bali con Viajes El Corte Inglés, una isla que se morían por conocer.

Una de las mejores decisiones de la boda según la novia fue contar con Ana Encabo como fotógrafa. Quien supo captar exactamente lo querían los novios. ¡Estas fotos son el mejor recuerdo de ese gran día!

¡Qué seáis muy felices y gracias por compartir vuestra boda con nosotros!