La boda de Teresa y Julio

La historia de amor de Teresa y Julio es de esas que comienzan en la adolescencia y perduran toda la vida, un flechazo que dura eternamente. 

 Se conocieron en un evento benéfico del colegio de Julio, y fue Teresa quién se fijó en él y se animó a autopresentarse junto con una amiga. Al poco tiempo empezaron a salir y después de 12 años juntos decidieron darse el sí quiero. Para pedirle matrimonio, Julio organizó una escapada sorpresa a una casita rural en Pedraza por el cumpleaños de Teresa, y tras leerle una bonita carta de amor, la respuesta fue: ¡Si!

Unos meses antes de la boda hicieron la petición de mano en casa de la novia con toda la familia y amigos, y fue de lo más divertido.

El vestido de novia era un original diseño con flores bordadas, detalles en rosa y manga acampanada de From lista with love. Teresa nos cuenta que disfrutó muchísimo del proceso y cada prueba con ellos ya que son encantadores  y tienen unas telas maravillosas.

Teresa estaba guapísima con un look muy natural y favorecedor de Rebeca Trillo.

Su anillo de pedida, un broche de su abuela con el que se han casado todas sus primas, y unos pendientes también de ella con los que se han casado sus tías y su madre fueron las joyas que llevó para este día tan importante. Quería llevar algo de ella para que estuviese presente ese día y seguir con la tradición familiar.

La madre y hermanas de la novia iban guapísimas y muy elegantes.

El paje y damitas iban ideales con vestidos blancos de estilo vintage, canotiers y alpargatas con detalles en negro.

Se casaron en  la capilla Ntra. Sra. De Begoña en La Florida. Una iglesia pequeñita, sencilla pero rodeada de un jardín con mucho encanto. Un tío abuelo de Teresa cura ofició la misa y la hizo muy amena para todos. Como anécdota, la no sincronización de los novios y las carcajadas de nervios.

Julio, que llevaba un traje de Suitz, decidió ponerse una corbata verde a juego con el vestido de su madre. Como complementos, unos gemelos regalo de Teresa y el reloj de regalo de compromiso.

Querían una boda al aire libre y en plena naturaleza para disfrutar al máximo de ella.

En Cardamomo Catering les ofrecimos un cóctel de bienvenida compuesto por nuestros clásicos aperitivos calientes y fríos, y un buffet de quesos internacionales con las uvas y el color verde como protagonistas. De la decoración floral se encargó L´Atelier de las Flores.

Para la cena organizamos todas las mesas bajo uno de los pinares que se encuentra frente a la casa y decoramos los árboles con guirnaldas para crear un ambiente mágico y sensación de verbena.

Teresa se dedica profesionalmente a la organización de eventos y quiso para su boda poder ocuparse ella de cada detalle y disfrutar de cada momento. ¿Cómo no iba a organizar el evento más importante de su vida? Gracias a la ayuda de nuestra compañera Paloma, sus familiares y suegra, todo salió redondo y el resultado fue espectacular.

Quisieron disfrutar al máximo de el aire libre, por lo que les pareció imprescindible celebrar el baile en el patio central de la casa y bailar bajo la luna llena. Las imágenes de fotosparatibodas son el claro reflejo de lo bien que lo pasaron.

Para su luna de miel quería un destino que combinase aventura y relax. El viaje por el Sur de África que les organizó Rinho África, una agencia sudafricana que les recomendó un amigo fue todo lo que podían desear. Zimbabue, Botsuana, Cuidad del Cabo, Mozambique, las cataratas Victoria… ¡Un viaje envidiable!

Por último, queremos compartir con vosotros estas palabras de los novios:

“Con Cardamomo Catering nos hemos sentido desde el primer momento en las mejores manos. Paloma, Carlos, Laura y todo el equipo nos han tratado siempre de lujo, poniendo en cada detalle la misma ilusión que nosotros (o incluso más). Esta es una forma más de agradecerlo y también de compartirlo con quienes vayan a casarse y puedan estar buscando a alguien que les ayude.”

¡Muchísimas gracias! ¡Qué seáis muy felices!