Recetas
Tarta de queso al horno: receta cremosa paso a paso

Tostada por fuera, cremosa y temblorosa por dentro: la receta de tarta de queso al horno con sus cantidades para un molde de 24 cm, el tiempo exacto y cómo saber que está en su punto.
Tabla de contenidos
Es la tarta de queso que ha conquistado las cartas de medio país: superficie casi negra, bordes irregulares por el papel arrugado y un interior que tiembla al cortarla. La buena noticia es que no lleva base ni baño maría: se mezcla en un bol y va al horno fuerte.
Raciones10 porciones
Preparación15 min
Horno45 min
Reposo3 h o de un día para otro
Ingredientes

- 1 kg de queso crema a temperatura ambiente
- 300 g de azúcar
- 5 huevos
- 500 ml de nata para montar
- 1 cucharada de harina
Paso a paso

- Precalienta. Calienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo.
- Bate el queso con el azúcar. Mezcla el queso crema y el azúcar hasta que quede una crema lisa, sin grumos.
- Añade el resto. Incorpora los huevos de uno en uno, después la nata y por último la harina tamizada, batiendo lo justo para integrar.

- Al molde. Moja una hoja de papel de horno, arrúgala, escúrrela y forra con ella un molde desmontable de 24 cm, dejando que sobresalga. Vierte la mezcla.
- Hornea. Hornea unos 45 minutos, hasta que la superficie esté muy tostada y el centro aún tiemble al mover el molde.
- Deja enfriar. Déjala enfriar a temperatura ambiente y después al menos 3 horas en la nevera antes de cortarla. De un día para otro está todavía mejor.
Cómo saber si está en su punto
Fíate más del centro que del reloj: al mover el molde, el centro tiene que temblar como un flan y los bordes estar firmes. Si sale del horno completamente cuajada, perderá la cremosidad al enfriar. Cada horno es un mundo, así que la primera vez vigílala desde el minuto 35.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la superficie sale tan oscura?
Es lo que se busca: el horno fuerte carameliza el azúcar de la superficie y le da ese sabor tostado que contrasta con el interior cremoso.
¿Puedo hacerla con menos azúcar?
Sí, puedes bajar a 200 g sin que cambie la textura. Quedará menos dulce y un poco menos tostada.
¿Cuánto aguanta en la nevera?
Unos tres o cuatro días bien tapada. Sácala un rato antes de servirla para que el interior recupere la cremosidad.


